Los manatíes y los dugones no son posesivos acerca del
territorio como otros animales (tales como los perros). No son agresivos de
ninguna manera y no se pelean entre sí. Son animales extremadamente gentiles.
Debido a que no tienen enemigos naturales, los manatíes y
los dugones forman grupos sueltos independientes del sexo (macho o hembra) o
edad. Sus grupos no tienen un líder o una estructura definida.
Los manatíes y los dugones pasan tiempo en actividades
sociales tales como persiguiéndose, topeteándose y algunas veces deslizándose
sobre las olas. Se agarran las aletas unos a otros, juntan sus bocas y se
mordisquean y besan gentilmente para saludarse unos a otros.
Los manatíes y los dugones son normalmente silenciosos pero
pueden hacer chillidos de tonos altos para comunicar miedo, agresividad,
contentura, y mantener el contrario mientras que se alimentan y viajan.