Los manatíes y los dugones son herbívoros, lo cual
significa que ellos sólo comen plantas como los jacintos de agua en el
dibujo. Las plantaciones de hierbas marinas son importantes lugares de
alimentación para ellos. Aunque los manatíes y dugones comen principalmente
las plantas acuáticas más grandes, tienden a comer algas y crustáceos tales
como las balanos, los cuales crecen sobre estas plantas. Ellos pasan la mayor
parte del día alimentándose y pueden comer hasta 100 libras de vegetación
en un día.
Los manatíes y los dugones pasan más tiempo alimentándose
justo antes del invierno porque ellos necesitan más energías para mantener
su temperatura corporal en aguas más frías.
La boca del manatí y dugón es diferente de la nuestra. Su
labio inferior y mandíbula tiene cojinetes córneos que lo ayudan a agarrar
las plantas. Su labio superior está dividido en el medio y cada lado se mueve
independientemente. Sus dientes son anchos y planos, bien adaptados para
triturar las plantas, a medida que los dientes son desgastados por el cascajo,
la arena y el sedimento los cuales se pueden adherir a las plantas que los
animales comen, son reemplazados por otros dientes que crecen desde atrás.
Los manatíes y los dugones no tienen dientes frontales.